Contar con cuentos antes de dormir: números fáciles para niños de 2 a 6 años

Las primeras matemáticas no necesitan fichas. Descubre cómo meter el conteo en la hora del cuento, con estudios, ejemplos sencillos y un truco para esta noche.

Publicado

Muchos padres piensan que las matemáticas tempranas son fichas y deberes. Para un niño de dos a seis años, son sobre todo conversaciones con números en el día a día. La hora del cuento es uno de los mejores momentos. El niño está tranquilo, cerca de ti, mirando dibujos llenos de cosas que contar.

Aquí tienes lo que dice la investigación sobre hablar de números y algunas formas sencillas de usarlo a la hora de dormir.

Por qué importa hablar de números

Un equipo dirigido por Susan Levine siguió a 44 niños pequeños y a sus padres en un estudio sobre el conocimiento numérico. Grabaron a las familias en casa durante cinco visitas, cuando los niños tenían entre 14 y 30 meses. La cantidad de palabras de número cambiaba muchísimo de una familia a otra. Algunos padres usaron solo un puñado en total. Otros, cientos.

Los hijos de quienes usaron más números entendían mejor, hacia los cuatro años, qué significan esas palabras. Esto se mantuvo aunque los investigadores tuvieron en cuenta otros tipos de conversación de los padres.

Fue un estudio pequeño y muestra una relación, no una causa probada. Pero el mensaje es amable: no hace falta un programa. Basta con decir números en voz alta, a menudo, sobre cosas reales.

Qué significa “saber un número”

Recitar “uno, dos, tres, cuatro, cinco” se parece a cantar una canción. Es un buen comienzo, pero no es toda la habilidad. El gran paso es entender que el último número que dices indica cuántas cosas hay.

Por eso contar objetos reales, de uno en uno y con el dedo, vale más que contar rápido. La página de un cuento es perfecta: las cosas están quietas y puedes señalar cada una.

Formas fáciles de contar durante el cuento

Prueba una o dos. No hace falta usarlas todas.

  1. Señala y cuenta. En una página llena de detalles, cuenten juntos los pájaros, las estrellas o las tazas. Toca cada una al decir el número.
  2. Di el total. Después de contar, repítelo: “Cuatro patitos. Hay cuatro patitos.”
  3. Cuenta hacia atrás. La hora de dormir es una cuenta atrás natural. “Diez minutos más. Nueve. Ocho.” Pregunta qué número viene después. El equipo de matemáticas familiares de Stanford tiene una guía para leer un cuento de cuenta atrás con esta idea.
  4. Suma y resta. Si en el cuento hay tres ratones y uno se escapa, pregunta: “¿Cuántos quedan?” El grupo de matemáticas tempranas de Stanford señala que los cuentos donde se añaden o se quitan cosas ayudan a conocer la suma y la resta.
  5. Compara. Une palabras de tamaño y de número: “¿Qué montón tiene más? ¿Qué árbol es más alto?”
  6. Pide ayuda al niño. “¿Puedes comprobar si al oso le alcanzan las galletas para todos?”

Elegir o inventar cuentos con números

La guía de Stanford para elegir cuentos de matemáticas tempranas da buenos consejos. Elige libros con ilustraciones que le gusten a tu hijo. Busca páginas donde los objetos estén bien separados y sean fáciles de contar. Si el libro muestra el número escrito y la palabra, mejor.

También puedes inventar el cuento. Una historia corta sobre un erizo que junta cinco manzanas para una fiesta de invierno ya tiene conteo, suma y reparto. Di los números despacio y deja que tu hijo complete los huecos.

Dónde encaja TaleHop

Los niños cuentan con más ganas cuando el cuento trata de alguien que les importa. TaleHop crea cuentos ilustrados a partir de una idea que escribes, en español, inglés o ruso. Puedes pedir un personaje original que tu hijo haya ayudado a imaginar, y un cuento que le dé cosas que contar: siete piedras para cruzar un arroyo o tres búhos dormilones en una rama.

Recibes un librito A5 listo para imprimir, para señalar los dibujos y contar juntos, y libros para colorear si a tu hijo le gusta dibujar lo que contó.

Los momentos pequeños suman. Unos pocos números en cada página, dichos con cariño, son suficiente.

Este artículo ofrece ideas generales para familias y no es asesoramiento profesional. Si te preocupa el desarrollo de tu hijo, habla con su docente o su pediatra.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad puedo empezar a contar con mi hijo?

A cualquiera, porque empieza como conversación. Incluso con un bebé que camina puedes señalar tres manzanas y decir "uno, dos, tres". El niño se une cuando está listo.

Mi hijo cuenta hasta diez, pero se equivoca con el total. ¿Es un problema?

Es muy común. Decir los números en orden es una habilidad. Saber que el último número indica cuántos hay es otra. Contar cosas reales juntos y despacio ayuda.

¿Necesito libros de números especiales?

No. Sirve cualquier libro ilustrado con objetos claros en la página. También puedes inventar un cuento donde los personajes tengan cosas que contar.